El artista visual y director de cine Steve McQueen (n. Londres, 1969) - homónimo del célebre actor de Hollywood protagonista de la imprescindible “Bullit” (1968) - pasa por un excelente momento en su carrera. Tan sólo en el 2009 representó al Reino Unido en la Bienal de Venecia y en el 2012 el Art Institute of Chicago realizó la retrospectiva de veinte años de carrera en el video arte y la instalación.
Este
año McQueen prepara el estreno de su tercer largometraje que lleva por título
“Twelve years a slave”, esperando tener el mismo éxito que con los dos
anteriores donde exploró situaciones límite relacionadas al cautiverio y a las
acciones corporales extremas. Su ópera prima, “Hunger” (2008) era acerca de un
grupo de prisioneros irlandeses en huelga de hambre, en tanto que “Shame”
(2012) trataba de un adicto al sexo y su inexorable camino hacia el auto
castigo y la destrucción.
No
es común que un artista visual acostumbrado a explorar las profundidades del
dolor, la violencia y el erotismo dé un salto exitoso de la galería de arte a
la sala de cine comercial. Si bien en ambos géneros se exploran las
posibilidades expresivas de la imagen en movimiento, los lenguajes narrativos
de cada uno no podían ser más diferentes: en el video arte se permite la interrupción
y la discontinuidad, en tanto que el cine sólo se comprende a través de la
continuidad y la secuencia.
En
sus inicios, y al contrario que la pintura y la escultura, el cine no tuvo que
reinventarse para ingresar a la época contemporánea. Como territorio de
experimentación dio a luz en sus inicios a piezas alucinantes como “Un chien
andalou” (Luis Buñuel, 1929) o “La
Passion de Jean d’Arc” (Dreyer, 1928), mucho antes de decantarse por su actual
vocación de entretenimiento para masas.
La
exposición temporal “Blockbuster. Cine para exhibiciones” reflexiona sobre esta
relación diacrónica/sincrónica entre el cine y el arte, entre lo artístico y lo
comercial. En esta muestra curada por Jens Hoffman se reúnen los trabajos de
varios artistas, entre éstos Steve
McQueen con la pieza en formato 16mm titulada “Running thunder” (2008).
Con
motivo de esta exposición, McQueen también seleccionó una pieza fílmica de la
historia del cine siendo la obra francesa “Zéro de conduite” (Jean Vigo, 1933)
la elegida. “El final de la película trata de la rebelión en una escuela –
todos los niños caminan hacia el cielo con las manos en el aire. Es acerca de
posibilidades infinitas”, expresó a The Guardian en una entrevista del 2009.
“Blockbuster. Cine para exhibiciones” sitúa
bajo una perspectiva museológica la asombrosa relación que existe entre el
cine, la vida y el videoarte. La muestra es organizada por la Fundación CIAC,
es itinerante y actualmente se encuentra en la sede del Museo Arocena de
Torreón, Coahuila. Se acompaña de un catálogo impreso y de una aplicación
descargable para iPad en iTunes (Appstore).
Comentarios