“Viacrucis
Nacional” es una película mexicana realizada en 1980 bajo la dirección de Luis Alcoriza (1918 – 1992) con argumento e
historia original de él mismo. Estrenada en 1981 durante el sexenio de José
López Portillo y en el auge del llamado “cine de ficheras”, “Viacrucis
Nacional” no deja de ser una película que, a pesar de tener muchos de los
vicios del tan mal habido cine de su época, también cuenta con virtudes que hoy
en día pueden ser apreciadas por el cinéfilo contemporáneo.
La
trama gira alrededor de las desventuras que sufre una familia mexicana de clase
trabajadora en su viaje a Acapulco durante las vacaciones de semana santa.
Posiblemente fueron las buenas conciencias de su época, o bien, los
programadores de televisión, quienes arbitrariamente cambiaron el título de
“Viacrucis Nacional” por el de “Semana Santa en Acapulco”, de connotación menos
pasionaria y más turística.
El
reparto está estelarizado por Lucha Villa y David Reynoso, quienes dan vida a
un matrimonio de mediana edad que emprende la travesía junto a su pequeño hijo
y otra pareja formada por los actores Luis Manuel Pelayo y Tere Velásquez.
Desde su viaje en carretera y hasta su estadía en el puerto guerrerense, los
personajes enfrentan una serie de desgracias que sirven como telón de fondo
para la crítica social. La discriminación, el abuso y el clientelismo, además
de la pura mala suerte, atormentan a estos
personajes quienes asumen con fatalismo su condición de extraños en su propia
tierra.
El
realizador Luis Alcoriza tuvo una carrera
muy prolífica desde la llamada “época de oro” del cine mexicano y hasta
los años ochenta. Colaborador de Luis Buñuel, fue guionista en “Los Olvidados” (1950) y “El Ángel
Exterminador” (1962). En su faceta de
director hizo la primera adaptación al cine en 1944 de “La vida inútil de Pito
Pérez”. Con argumento y dirección propia filmó “El Esqueleto de la Señora
Morales” (1960), una película por demás atípica en nuestra cinematografía. Resumir
la carrera de Alcoriza en unas cuantas líneas sería imposible, sin embargo no
quiero pasar por alto el filme “Mecánica Nacional” de 1972 que por muchas razones
bien podría ser considerada como un antecedente director de “Viacrucis
Nacional”.
Los
años setenta fue una década muy ingrata para México y para su cine. En 1976 el
primer mandatario del país nombró a su hermana Margarita López Portillo como
titular de la Dirección General de Radio, Televisión y Cinematografía (R.T.C), un
organismo creado con la intención de centralizar los medios de comunicación
como un sector estratégico cercanamente vigilado por la Secretaría de
Gobernación. Entonces, los presupuestos
destinados a la producción de cine nacional pasaron de ser exiguos a
francamente inexistentes, lo que provocó el declive acelerado de esta industria
cultural.
Podríamos
considerar el incendio de la Cineteca Nacional en 1982 hacia el final de la
administración de López Portillo como un un cierre trágico y simbólico de un
sexenio.
De
esos años nos quedan varias películas que todavía nos sorprenden por haber
escapado de la censura a pesar de su mordaz crítica a la sociedad de su época como
es el caso de “Viacrucis Nacional” de Luis Alcoriza.
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