DELLEKAMP. Biblioteca de la Tierra, 2009 |
Las piezas del juego en el mundo del arte –o MA para abreviar al estilo
de Pablo Helguera- han intercambiado sus roles tradicionales en la escena
contemporánea al diluir las fronteras que separan coleccionistas, curadores,
galeristas, críticos y artistas. De
entre éstos, se destaca la fusión que resulta del coleccionista y el artista, híbrido
que con sus altibajos, conlleva una nueva labor creadora donde se transita
desde coleccionismo como pasatiempo al coleccionismo como arte. Este llamado a la
creación artística mediante la caza, recolección, acumulación, clasificación y
re-significación es un fenómeno característico de nuestra contemporaneidad,
cada vez más abierta a la polisemia y al trabajo colectivo. En este proceso, el artista-coleccionista recolecta,
selecciona y acumula; da forma, enlista y otorga nuevos significados; emprende
una labor con un nuevo propósito, comprensible sólo a través del conjunto con
todas sus partes, es decir, de la
producción de una obra de las obras.
El pasado fin de semana participé en una experiencia de reflexión sobre
el proceso creativo del artista como coleccionista mediante el taller titulado “Coleccionista
anónimo” realizado en el Museo de Arte Moderno de la ciudad de México como
parte de las actividades en el marco de la exposición Proceso
abierto. Marianna Dellekamp, una muy afortunada y merecida retrospectiva
de esta artista mexicana quien también fungió como mediadora del taller.
En escasos dos días desarrollamos junto con Dellkamp una dinámica de
deconstrucción y re-significación de una colección personal, esto a través de
la libre asociación y la valoración del accidente. En primera instancia trabajamos un collage realizado
con reproducciones en fotocopia de las colecciones que cada uno de los
asistentes aportó, en mi caso, mi interés fue trabajar parte del acervo del Museo Arocena. En el proceso se revelaron formas, texturas y
asociaciones que anteriormente no habían sido racionalizadas. Posteriormente, mediante
el pliegue del collage, descubrimos también patrones aleatorios que favorecían
la observación del conjunto desde una nueva perspectiva irrumpiendo y
fracturando nuestros esquemas anteriores de clasificación.
¡Mi collage! |
No dejen de visitar la exposición Proceso abierto en el Museo de Arte
Moderno montada bajo la curaduría de Graciela Kasep quien optó por
presentar tres líneas temáticas: reflexiones sobre el cuerpo, la confrontación
de la imagen, el texto y los usos del lenguaje, y los proyectos de colaboración
y procesos abiertos de la artista. En palabras de la propia curadora: “A lo
largo de su trayectoria (Marianna Dellekamp) ha relacionado el medio
fotográfico con otras herramientas de investigación, entre ellas la de
acumular, reordenar y significar materiales diversos”. En esta línea, a mi
juicio me parecen sumamente destacables las obras: “Biblioteca de la tierra” (2009)
y la serie “El objeto” del 2008, mi favorita personal.
DELLEKAMP. Press, 2008 - 2010 |
El afán de acumular y la propia fruición de catalogar han estructurado
formas de conocimiento precursoras de la
modernidad como son la propia enciclopedia y el museo. Coleccionar es una pulsión
que, en ocasiones como ésta, resulta también en una gratísima experiencia donde
el artista como coleccionista revela en nosotros afinidades y manías que son ante
todo, humanas.
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