viernes, 8 de mayo de 2009

KIDS WITH CAMERAS

Slumdog millionaire o Quisiera ser millonario (Danny Boyle, 2008) –considerada la mejor producción del año en la última entrega de los premios Oscar©- cuenta la asombrosa fábula protagonizada por un trío de niños que viven en los barrios bajos de la ciudad india de Mumbai. Uno de ellos, ya adulto, asiste a un concurso de televisión basado en preguntas y respuestas donde gana el imposible premio millonario. Este es el hilo conductor a través del cual vemos los agridulces episodios de sus vidas en una rápida sucesión de flashbacks: un trepidante mix de televisión y miseria, miseria y televisión.
El director Danny Boyle contó con actores profesionales y no profesionales para su película, con el debido riesgo mediático que se deriva de colocar a gente “real” en un producto de “ficción”. Les pongo varios ejemplos. Supongo que la gran mayoría de los habitantes del planeta Tierra pudo ver al conjunto de niñitos entusiasmados por subir al escenario a recibir varios premios Oscar© que finalmente el productor de la película se llevaría a casa. O bien, en los noticiarios de la noche, los reportajes denunciando las condiciones insalubres en las que todavía tienen que vivir los infantes en cuestión. Vaya, que a los periódicos de México llegaron las historias que especulaban que una de las protagonistas infantiles podría haber sido vendida por su propio padre al mejor postor. También se cuestionó en los medios si el gobierno indio cumplía o no su promesa de proveer a todos de sus casitas estilo Infonavit, o si los productores del filme becaron a los niños para que siguieran sus estudios. Igualmente leímos en los diarios sobre la indignación de cierto sector en la India por cómo había sido representada la ciudad de Mumbai en esta película.
Este cuestionamiento me lleva a considerar la idea del observador externo, de la mirada del “otro” y de su intervención e influencia en las poblaciones del aún llamado tercer mundo. Es por esto que en contraste a la obra de Danny Boyle, quiero comentarles sobre la película Born into brothels o Nacidos en el burdel (Zana Briski y Ross Kaufman, 2004), la cual pude ver en DVD durante este largo y recluso fin de semana pasado.
La directora, Zana Briski, es una fotógrafa profesional que viajó en 1997 a la India para realizar su propio trabajo creativo en el barrio rojo de Sonagachi, en Calcuta. Ella misma comenta que al ser ésta un área de difícil acceso, para poder hacer su fotografía verdad le fue indispensable vivir ahí e involucrarse con los habitantes. Durante este trabajo intensivo de campo se relacionó directamente con su objeto de su estudio: las prostitutas, sus familias, y en particular con los hijos de éstas.
Es entonces que Briski decide complicarse (alegremente) la vida. Empieza a organizar pequeñas reuniones semanales con los niños, a manera de talleres creativos donde les enseñaba los principios básicos para apreciar y hacer fotografía. Como parte del proceso, entregaba a cada uno de ellos una sencilla cámara de bolsillo. Después de salir a campo a hacer fotografía, se reunían nuevamente y revisaban los contactos, para evaluar entre todos el trabajo del grupo y decidir cuáles eran las mejores fotos.
Debo enfatizar que la sucesión de imágenes obtenidas por estos niños es muy poderosa, las fotografías seleccionadas tienen una gran expresividad, además de un sentido del color y la luz muy refinado. Dudo mucho que estos resultados hayan sido producto de la mera casualidad o de un intervencionismo desmedido por parte de Briski. Al contrario, me parece que provienen de un trabajo de sensibilización muy bien llevado por parte de la fotógrafa, quien personalmente se encarga de orientar a los jóvenes. El ejercicio fotográfico se vuelve para ellos la mejor manera de articular sus sentimientos y pensamientos para poder opinar entonces acerca de este mundo de adultos en donde los niños no tienen otra presencia más que como un bien utilitario.
Paralelamente a esto, vemos en el documental que Zana Briski -aún sabiéndose que no es ninguna trabajadora social- expresa una muy válida preocupación por ofrecer a estos niños algo más. En el documental cuenta su inquietud por ubicarlos en un ambiente no marginal, fuera del burdel. Vemos sus esfuerzos por introducirlos a la educación formal y, por ende, poder formarlos en las herramientas necesarias para optar por un destino diferente al que su atávica situación económica y social los tenía destinados desde nacimiento. En este sentido, y a manera de colofón, Nacidos en el burdel nos cuenta las historias de mayor o menor éxito de cada uno de los ocho niños del grupo. Hoy en día podemos hacer el seguimiento actualizado de sus vidas y ver su trabajo fotográfico a través de la página web de la asociación Kids with cameras: http://www.kids-with-cameras.org/home/ Por favor, tómense el tiempo necesario para echarle un buen ojo.
Kids with cameras (Niños con cámaras) es una asociación no lucrativa fundada por Zana Braski en 2002 con motivo de su incursión en Calcuta. Como misión, el grupo sostiene que la fotografía es un instrumento efectivo en la estimulación de la imaginación infantil; que favorece el empoderamiento y alimenta la autoestima y el respeto por los demás. La asociación afirma (y con toda la razón) que el arte tiene el poder de transformar las vidas del artista y del espectador. Kids with cameras realiza una serie de acciones bien concretas como continuar entregando materiales y asesoría fotográfica a otros niños marginales, organizando exposiciones y publicaciones a través de sus programas que se llevan a cabo en Haití, Cairo, Calcuta y Jerusalén.
A manera de conclusión y a pesar de las aparentes coincidencias entre ambos filmes, creo que hay un claro contraste entre la intención de la fábula sobre el triunfo mágico frente a la adversidad que propone Quisiera ser millonario, y los contenidos del documental Nacidos en el burdel (que por cierto también ganara el Oscar© pero al mejor documental en su momento).
En cuanto a la fotógrafa Zana Braski, ¿no habría sido una excelente idea que también hubiera podido entregar cámaras fotográfica a los niños protagonistas de Quisiera ser millonario? Entonces serían kids with cameras and on camera

Aprovecho este espacio para agradecer al muy buen gusto cinematográfico de mi amigo Carlos Saénz, quien muy amablemente me facilitó el material fílmico al que hago referencia en esta entrada. Larga vida a Cuadro x Cuadro.

Imagen:
SUCHITRA (Fotógrafa, 14 años)
Girl on a roof, 2002

http://www.kids-with-cameras.org/aboutthekids/?project=calcutta&kid=suchitra