lunes, 6 de junio de 2011

VER Y SER VISTO EN EL MUSEO SOUMAYA


La presidenta de Argentina Cristina Kirchner estuvo de visita oficial en nuestro país la semana pasada. De los eventos a los que asistió, se destaca la cena a la que fue invitada por el presidente vitalicio del Grupo Carso: el señor Carlos Slim. Dicho ágape se llevó a cabo en las instalaciones del Museo Soumaya y contó por supuesto con un recorrido previo por las exhibiciones. El periódico argentino Página/12 encabezó irónicamente la nota con el título: "La cena más rica del mundo" debido a que entre los asistentes se encontraban los principales directivos de empresas mexicanas con importantes intereses económicos en el país sudamericano, como el Grupo Bimbo, Alsea, Mabe, Metalsa, Coppel, Grupo Alfa, Grupo Salinas, Grupo Arca, FEMSA e ICA,.  

Es así que el Museo Soumaya –el cual alberga más de 66mil objetos pertenecientes a la colección del hombre más rico del mundo-, se distinguió como el escenario casi oficial del quehacer político, social y económico de un México con ambiciones económicas globales.

Por mucho tiempo,  la clase política de nuestro país agasajó a los visitantes distinguidos con cenas y eventos sociales en recintos culturales como el  Museo Nacional de Historia mejor conocido como el Castillo de Chapultepec, y el Museo Nacional de Antropología. En ambos casos, estos espacios se encuentran bajo la administración del estado, en tanto que el Museo Soumaya está en manos privadas.

La inauguración tuvo como padrinos de lujo a un presidente de la república, una leyenda de la comunicación retirada y un premio Nobel de literatura. Felipe Calderón, Larry King y Gabriel García Márquez se unen a personalidades globales del mundo pop como Bono y Shakira, quienes ya realizaron recorridos privados por el inmueble. Todos ellos expresaron su admiración por las exhibiciones y su agradecimiento al dueño.

Si en el pasado reciente los señoriales espacios del Castillo de Chapultepec, antigua residencia de emperadores, dictadores y presidentes, colmaron las fantasías de sangre azul y abolengo de los políticos mexicanos en turno; ahora el Museo Soumaya parece como el nuevo teatro del mundo, un templo cultural privado donde artistas, empresarios, socialités y políticos se dan cita a la convocatoria de su dueño. En resumen, el Museo Soumaya es el nuevo lugar para ver y ser visto.  

IMAGEN: Arturo Elías Ayub y amigo en el Museo Soumaya