lunes, 4 de marzo de 2013

MARINA ABRAMOVIC: EL ARTE POR LO QUE NO ES


En un cuarto blanco, una mujer de unos sesenta y cuatro años permanece sentada, inmóvil, con la mirada fija en la persona sentada frente a ella.  No hay intercambio de palabras o contacto físico alguno. Este gesto se repite idéntico siete horas al día, seis días a la semana, durante dos meses y medio.

Ésta fue una acción realizada en el Modern Museum of Art (MoMA) de Nueva York  con motivo de la retrospectiva  dedicada a la artista Marina Abramovic  bajo el título “The artist is present" (“La artista está presente”). El público asistente al museo esperaba en largas filas su turno para poder tomar un lugar frente a la artista: niños, jóvenes y adultos de todas las edades y condiciones participaron en esta actividad.  Con este gesto, Marina Abramovic busca, en sus propias palabras: “to achieve a luminous state of being and then transmit it, to engage in an 'energy dialogue' with the audience” (“alcanzar un estado iluminado del ser y después transmitirlo para involucrarse en un 'diálogo energético' con el público”).

El título “La artista está presente”, encierra una referencia casi metafórica a la obra de Abramovic que alude aludir a la presencia física y al presente temporal de la artista como un valor añadido en la sala del museo. La mejor o lo al menos, la única manera posible de conocer a Abramovic, es a través del cuerpo presente de la artista, estando aquí, siendo ahora, en un presente continuo, eterno, atemporal y permanente. Pero, conociendo la trayectoria de la artista ¿acaso habría una solución diferente?  

Marina Abramovic (n. Belgrado, Serbia y Montenegro, 1946) es reconocida por sus performances y video instalaciones. Su obra ha explorado los límites de su propio cuerpo, una temática que ha sido el eje y el soporte de casi la totalidad de su trayectoria artística, la cual abarca ya cuatro décadas. 

En el documental producido en el 2012 con motivo de la exposición se destaca especialmente el momento en que tomó parte en el performance del MoMA Uwe Laysiepen (Ulay), compañero y colaborador de Abramovic de 1976 a 1988, tiempo en el que desarrollaron una serie de acciones artísticas en conjunto que fueron poderosamente influenciadas por John Cage y las filosofías orientales como el Budismo.

Para concluir, el curador de la muestra Klaus Biedenbach, declara categórico: "Marina is never not performing" ("Marina nunca está sin actuar").  La artista nunca descansa, la artista siempre está presente y es presente. Al presenciar el performance de Marina Abramovic  aceptamos ir más allá de nosotros mismos. Entramos en el consenso de la retórica del espacio expositivo, concluyendo así que el arte contemporáneo y, por ende, las acciones de Marina Abramovic, se comprenden y justifican por lo que no son.

Recomiendo ampliamente el documental "Marina Abramovic. The artist is present", dirigido por Matthew Akers y Pier Dupre, una producción de HBO Documentary Films para la televisión, no pierdan la oportunidad de disfrutarlo. 

IMAGEN: Marina Abramovic y Ulay en el MoMA, 2010