lunes, 4 de noviembre de 2013

COLECCIONISTA ANÓNIMO. MARIANNA DELLEKAMP

DELLEKAMP. Biblioteca de la Tierra, 2009

Las piezas del juego en el mundo del arte –o MA para abreviar al estilo de Pablo Helguera- han intercambiado sus roles tradicionales en la escena contemporánea al diluir las fronteras que separan coleccionistas, curadores, galeristas, críticos y artistas.  De entre éstos, se destaca la fusión que resulta del coleccionista y el artista, híbrido que con sus altibajos, conlleva una nueva labor creadora donde se transita desde coleccionismo como pasatiempo al coleccionismo como arte. Este llamado a la creación artística mediante la caza, recolección, acumulación, clasificación y re-significación es un fenómeno característico de nuestra contemporaneidad, cada vez más abierta a la polisemia y al trabajo colectivo.  En este proceso, el artista-coleccionista recolecta, selecciona y acumula; da forma, enlista y otorga nuevos significados; emprende una labor con un nuevo propósito, comprensible sólo a través del conjunto con todas sus partes, es decir,  de la producción de una obra de las obras.

El pasado fin de semana participé en una experiencia de reflexión sobre el proceso creativo del artista como coleccionista mediante el taller titulado “Coleccionista anónimo” realizado en el Museo de Arte Moderno de la ciudad de México como parte de las actividades en el marco de la exposición Proceso abierto. Marianna Dellekamp, una muy afortunada y merecida retrospectiva de esta artista mexicana quien también fungió como mediadora del taller.  

En escasos dos días desarrollamos junto con Dellkamp una dinámica de deconstrucción y re-significación de una colección personal, esto a través de la libre asociación y la valoración del accidente.  En primera instancia trabajamos un collage realizado con reproducciones en fotocopia de las colecciones que cada uno de los asistentes aportó, en mi caso, mi interés fue trabajar parte del acervo del Museo Arocena.  En el proceso se revelaron formas, texturas y asociaciones que anteriormente no habían sido racionalizadas. Posteriormente, mediante el pliegue del collage, descubrimos también patrones aleatorios que favorecían la observación del conjunto desde una nueva perspectiva irrumpiendo y fracturando nuestros esquemas anteriores de clasificación.

¡Mi collage!

No dejen de visitar la exposición Proceso abierto en el Museo de Arte Moderno montada bajo la curaduría de Graciela Kasep quien optó por presentar tres líneas temáticas: reflexiones sobre el cuerpo, la confrontación de la imagen, el texto y los usos del lenguaje, y los proyectos de colaboración y procesos abiertos de la artista. En palabras de la propia curadora: “A lo largo de su trayectoria (Marianna Dellekamp) ha relacionado el medio fotográfico con otras herramientas de investigación, entre ellas la de acumular, reordenar y significar materiales diversos”. En esta línea, a mi juicio me parecen sumamente destacables las obras: “Biblioteca de la tierra” (2009)  y la serie “El objeto” del  2008, mi favorita personal.

DELLEKAMP. Press, 2008 - 2010
El afán de acumular y la propia fruición de catalogar han estructurado formas de conocimiento precursoras de la modernidad como son la propia enciclopedia y el museo. Coleccionar es una pulsión que, en ocasiones como ésta, resulta también en una gratísima experiencia donde el artista como coleccionista revela en nosotros afinidades y manías que son ante todo, humanas.